La Federación de Alzheimer de Extremadura (FAEX) ha visitado la Asociación AFEAVA para desarrollar un taller de cocina terapéutica en el marco del proyecto “Dulces para RECORDAR: Una receta, mil recuerdos”, una iniciativa que cuenta con la colaboración de la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.

Más que un taller de cocina, la jornada se convirtió en un espacio para recordar, compartir y volver a sentir. Entre aromas, manos en movimiento y conversaciones, la cocina se transformó en un lugar donde la memoria encontraba un modo de expresarse.

En esta ocasión, Dolores, usuaria del centro, fue la encargada de preparar unos tradicionales nuégados, una receta profundamente ligada a su historia personal y a una tradición familiar que se repetía cada Navidad. Mientras elaboraba el dulce, los recuerdos fueron aflorando de manera natural, entre gestos y palabras cargadas de emoción.

Dolores evocó cómo, las nueces y la miel se recogían en Hervás, directamente de la tierra, como parte de la vida cotidiana y del entorno que la rodeaba. Recordó también que las nueces se molían con una botella de anís, con ingenio y sin más herramientas que las que había en casa, en una cocina donde lo importante no eran los medios, sino el saber hacer.

En sus palabras también apareció la forma de medir de antes, y todo se hacía con “un cacharrillo”, guiándose por la experiencia, la mirada y la costumbre compartida en la cocina familiar.

Pero, sobre todo, Dolores puso voz a la transmisión de la memoria. Con especial emoción, recordó cómo su abuela le enseñó esta receta en el hogar familiar, en esas reuniones de Navidad que unían a toda la familia, y cómo ese aprendizaje, tejido entre manos y tiempo compartido, ha llegado hasta sus hijas. Una tradición que no solo conserva un sabor, sino también una forma de estar juntos y de recordar.

La actividad permitió  no solo trabajar la memoria y las capacidades cognitivas, sino también revivir momentos de vida, conectar con sus raíces y compartir recuerdos que, aunque a veces parezcan pequeños, forman parte de lo que cada persona es.

Desde FAEX se destaca el valor de este tipo de intervenciones, en las que la cocina se convierte en un lenguaje cercano que despierta emociones, fomenta la participación y refuerza los vínculos entre personas usuarias, profesionales y entorno familiar.

El proyecto “Dulces para RECORDAR: Una receta, mil recuerdos” continúa así recorriendo las distintas asociaciones de la red de FAEX, acercando la memoria a través de los sabores y poniendo en valor todo aquello que permanece, incluso cuando las palabras comienzan a desvanecerse.

Porque, a veces, un sabor no solo se recuerda: también se siente, se comparte… y nos devuelve, por un instante, a quienes fuimos.


FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE FAMILIARES DE ENFERMOS DE ALZHEIMER DE EXTREMADURA