La Federación de Alzheimer de Extremadura (FAEX) celebró ayer la jornada intergeneracional “Dulces para RECORDAR: Una receta, mil recuerdos”, un encuentro que unió gastronomía, terapia y memoria gracias a la colaboración de la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y de la Escuela Superior de Hostelería y Agroturismo de Extremadura (ESHAEX). La iniciativa busca recuperar recetas tradicionales vinculadas a los recuerdos de personas en fase inicial de la enfermedad de Alzheimer o cualquier otra demencia, a la vez que crea un espacio de convivencia y estimulación cognitiva entre generaciones.

El acto inaugural reunió a autoridades, profesionales, familias, estudiantes y profesorado de la ESHAEX, así como a representantes de las once asociaciones que integran la FAEX. Durante su intervención, la presidenta de la Federación, Matilde Escobar, subrayó la importancia de la jornada, “esta jornada es fruto del esfuerzo colectivo de nuestra Federación y de las once asociaciones que la integran, de todos los profesionales, familias y personas voluntarias que acompañan día a día a las personas con Alzheimer o cualquier demencia y a sus familias. Dulces para RECORDAR nos permite transformar la memoria culinaria en un espacio de encuentro, estímulo y afecto, donde cada receta es un recuerdo que merece ser preservado”.

Actualmente, FAEX está formada por once asociaciones que representan a más de 2.800 personas socias y que acompañan cada año a miles de personas con Alzheimer o cualquier otra demencia, así como a sus familias. Su labor es desarrollada por más de 280 profesionales que integran equipos multidisciplinares dedicados a la atención sociosanitaria especializada, la sensibilización y el apoyo continuo, un trabajo muchas veces silencioso, pero imprescindible para sostener a miles de hogares extremeños.

La apertura de la parte práctica de la jornada estuvo a cargo de Eugenio Garrido, fundador y gerente de PanContigo, quien se inspiró en las tradicionales perrunillas extremeñas, integrando historia y sabor en una actividad que combina cocina, memoria y emoción. Asimismo, Isabel Sánchez, fundadora y gerente de La Dicha, colaboró con el atrezzo, creando un espacio cálido y evocador que enriqueció la experiencia intergeneracional. El encuentro contó también con la participación de la periodista gastronómica Alba Baranda y del fotógrafo Jorge Armestar, quienes documentaron los momentos más significativos del evento.

Durante la sesión, el alumnado de la ESHAEX elaboró estas recetas junto a las personas usuarias, convirtiendo la cocina en un espacio de convivencia, estimulación cognitiva y conexión emocional. Además, los participantes compartieron una degustación colectiva de los dulces elaborados, disfrutando juntos de los sabores que evocan recuerdos y fortalecen los vínculos entre generaciones. Como destacó la presidenta “la cocina es un lenguaje universal que nos une, activa recuerdos, fortalece vínculos y pone en valor lo vivido. Hoy, alumnado, personas usuarias y profesionales cocinan juntos, y cada dulce elaborado es un gesto de memoria, de cariño y de vida compartida”.

La jornada concluyó con un emotivo acto de clausura, en el que se entregaron diplomas a todas las personas participantes y cuchillos personalizados donados por la empresa Flores Cortés, en reconocimiento a su implicación y entusiasmo.

FAEX agradeció el compromiso de las entidades colaboradoras, del personal profesional y voluntario, de las familias y, de manera especial, de las personas que conviven con el Alzheimer o cualquier demencia, por recordarnos que la vida continúa en cada gesto, en cada emoción y en cada recuerdo compartido.


FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE FAMILIARES DE ENFERMOS DE ALZHEIMER DE EXTREMADURA